Fuerza Dread atraviesa la oscuridad con Obsidiana
Veinte años después de nacer en Puntarenas, la banda tocó su tercer disco completo por primera vez, de principio a fin y frente a su gente.
Hay discos que se presentan y discos que se exorcizan. Lo de Fuerza Dread en El Mercadito La Cali, en el Mercado La California de San José, fue lo segundo: la primera vez que Obsidiana, su tercer álbum de estudio, sonó completo en vivo, y varias de sus canciones en un escenario por primera vez.
La fecha no era casual. La banda nació el 24 de abril de 2006 en Puntarenas y este 2026 cumple veinte años. Después de Primer Aviso (2012) y En el Umbral (2016), Obsidiana llega como un disco de retorno: once canciones construidas sobre la idea de que hay que atravesar la oscuridad para encontrar la luz. El nombre lo explica todo: la obsidiana es la piedra que nace del fuego, una metáfora de las heridas, las pérdidas y las rupturas, y de lo que uno puede llegar a ser después de ellas.
En vivo, ese viaje se tradujo en luz roja, contraluces y un escenario que pasó del humo a la celebración. El reggae sigue siendo la raíz, pero el disco se abre al dub, al hip-hop, al R&B, al rock, al jazz y al funk, con el groove como hilo conductor. Los tres adelantos ya habían marcado el camino: «Espejo Roto», que rompió con algunas fórmulas de la banda; «Átame», un regreso más evidente al reggae; y «Soltar lo que fuimos», con el bajo al frente y una letra sobre dejar atrás una relación destructiva.
Al final, con la banda y el público con las manos arriba bajo el logo de Fuerza Dread, quedó claro que Obsidiana no es solo un disco nuevo: es la forma en que una banda de veinte años decide seguir.
